Despertar los códigos del ADN

Ulises Santamaría - 2012

Ulises Santamaría (2012)

Una hernia discal dejó a Ulises Santamaría paralítico. Los médicos le dijeron que debía operarse, pero no le garantizaban un resultado óptimo luego de la operación, así que decidió no hacérsela. En su búsqueda, entendió que los problemas de columna tienen que ver con la falta de dinero y la autoestima. Todos los resentimientos generados por esas situaciones van directamente allí, a esa parte de la espalda. En aquel momento tenía profundos problemas económicos. No tenía un lugar para vivir. Estaba realmente sólo.

Fueron varios meses en cama, sin poder moverse y sin ayuda. Algo tan sencillo y natural como visitar el baño, podía ser una oprobiosa y dolorosa experiencia, arrastrando su esperanza en una larga ida y vuelta.

Como suele pasar, luego de la noche oscura del alma, llegó la luz. Un día, comenzó a escuchar una voz en su cabeza. Ya de niño había tenido alguna vivencia similar, pero en esta oportunidad, no tenía escapatoria ¿Qué era eso? Se manifestó su maestro, quien se identificó como Foredelk. Le dijo que vivía en Alción, el sol más brillante de la constelación de las Pléyades. Muchos años después entendió que ese maestro es su Yo Superior. Fue él quien comenzó a enviarle mensajes telepáticos para activar códigos específicos en su ADN humano.

Empezó a recordar y sanó.

En primer lugar, se recuperó absolutamente de la hernia discal. Esto lo realizó siguiendo las indicaciones de su guía, quien le invitaba a colocar las manos en posiciones específicas para que la energía fluyera bien a través de su cuerpo.

Comenzó a caminar con el asombro de quienes conocían su condición.

En segundo lugar, esa experiencia transformó su vida porque sistematizó dicha práctica, que llamó posteriormente Tempecume. Consiste en una serie de movimientos corporales que movilizan la energía, activan las glándulas endocrinas y los chakras, equilibran las emociones, aclaran la mente, y traen salud y bienestar al cuerpo. La palabra Tempecume proviene de: Técnicas de los Números en Movimientos para Evolucionar-Sanar Cuerpo, Mente y Emociones a fin de conectarlos con el Espíritu. Esta dinámica corporal tiene más de 20 años transmitiéndose en este planeta a través de Ulises, gracias a su maestro Foredelk.

Hoy en día, Santamaría es un hombre exitoso, un líder carismático y espiritual que transmite a muchas personas su interesante conocimiento y experiencia. Ha escrito dos libros: “Maestro Avioletado” y “El perdón ya no tiene razón de ser.” Además, se ha desempeñado en radio y televisión trabajando estos temas. Un grupo importante de personas participa en sus actividades desde hace muchos años. Existen en Venezuela casi 300 tempecumistas que practican semanalmente distribuidos en cuatro grupos: Caracas, Maracay, Valencia y Barquisimeto.

Él explica que haciendo estos movimientos “nos convertimos en una antena viviente y las energías entran en las células, permitiendo la sanación”. Se logra equilibrio en todos los niveles del ser porque se eleva la frecuencia vibracional a nivel atómico, permitiendo que se liberen las hormonas necesarias, generando paz mental y emocional.

Cada número, como se le llama a una serie de movimientos, podría compararse a la biodanza, la danza primal o a la tensegridad de Carlos Castaneda, en el sentido de ser expresiones del cuerpo que buscan el manejo y distribución de la energía, pero cada una de ellas, completamente distinta a la otra y ciertamente distinta del Tempecume. Puede rememorar al Tai Chi, al katá del Karate o el punse del Taekwondo, por el sentido coreográfico de movimientos largos, pero tampoco se acerca realmente al sentido de esta práctica.

¿Cómo es posible recibir desde otras dimensiones una información tan compleja como estas series de movimientos del cuerpo? Ulises explica que, antes de nacer, traemos en el ADN la información de lo que venimos a trabajar. Toda la memoria completa, sólo que desactivada. En su caso, su enseñanza estaba allí, y los mensajes telepáticos de su guía activaban ciertas partes del código genético, haciendo que el cuerpo recordara el movimiento. Luego, fue transmitiéndolo a otras personas. Toda la vivencia de su vida estaba planificada para realizar su misión.

Este mismo mecanismo de canalización y activación genética le ha servido para desarrollar las terapias de sanación llamadas Envoker, Endorvit y Rae. Por otro lado, durante los últimos años ha transmitido todo un cuerpo de conocimientos mediante cursos anuales de entrega mensual que ofrece en dos grupos, uno en Valencia y otro en Caracas. En el 2012 ofreció el Curso para la Reactivación de las 12 Cadenas del ADN. En el 2013 dictó el taller Creando los Bijsihafe, un método práctico para la evolución hacia el ser de luz. En el 2014, el Curso de Auto Sanación a través de la Pineal y su posterior reactivación. En 2015, Sellos Cerebrales-ADN-Pineal. Y en el 2016, Sanando Síndromes, liberando Karmas.

 

Texto e imagen: Leonardo Azarak

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En este retrato hay una sola persona. No, no estás viendo doble ni son morochos. Si quieres conocer más acerca de esta obra fotográfica o del concepto de dobles, haz click, respectivamente.

Esta publicación es la cuarta entrega de un proyecto que estoy llevando a cabo durante todo el 2016. La idea es publicar una semblanza semanal conformada por un retrato y un texto. El proyecto #MultidimensionalidadVenezolanaUnRetratoALaSemana pretende brindar una mirada llana sobre personas cuya realidad trasciende las fronteras de la materia y se hace mágica. Existen patrones comunes en una miríada de experiencias aparentemente disconexas, personas que no se conocen, pero que en verdad están profundamente vinculadas más allá de lo personal.

Quizá te interese saber más acerca de los talleres vivenciales  #CaminosCuánticos: “Activando tu Doble Energético”, que vengo realizando a lo largo del 2014, 2015 y 2016. Aquí puedes tener la experiencia de sanación y toma de conciencia necesaria para reconocer y comunicarte con ese doble cuántico que tú también tienes. Hemos estado compartiendo un montón de conocimiento vivencial a través de terapias, técnicas y ejercicios, gracias a lo vivido con esta obra fotográfica.

Déjame tu comentario en el blog. De verdad, me encantaría saber tu opinión. Puedes compartir o repostear citando la fuente.

Gracias de antemano.

¿Religión o espiritualidad? Ni lo uno ni lo otro, sólo caminos

Para muchos, hablar de espiritualidad es hablar de religión. Para mi no. Siempre intuí cosas totalmente distintas de ambos conceptos. Me identifiqué con Carlos Castaneda desde el primer momento, quizá porque dejaba permear en sus crípticas y fantásticas historias, una espiritualidad universal basada en la vivencia chamánica.

Con poesía y naturalidad, decía Don Juan Matos a Castaneda que lo importante no era el camino mismo, si no que éste tuviera corazón. Allí una gran clave. A mi manera de verlo, no importa la religión, el método, la ciencia, la cultura o ceremonia, si no que quien la viva, lo haga con el corazón, con intención clara y con plena energía.

Conozco personas que se declaran ateos y que sus valores morales y solidarios son tan altos y luminosos como los del más disciplinado yogui; a santeros que dan lo que no tienen por brindar asistencia a otros; a científicos que han visto la cara de Dios en sus paradójicas investigaciones y a artistas que describen con maestría la naturaleza de los mundos más allá de la muerte física.

Si vemos la experiencia espiritual (o la vida misma) como un camino, podemos identificar a nuestro alrededor a personas que están detenidas, disfrutando brevemente del paisaje, mientras otras van corriendo como si huyeran de algo (o lo buscaran desesperada y ciegamente). Cuando unos luchan contra un sendero rocoso, cuesta arriba y dificultoso, otros van de bajada navegando la brisa en una bicicleta de paseo. Quien ayer vivió un infierno, hoy es un gran maestro. Quien hoy experimenta la comodidad, puede que mañana le toque aprender de las limitaciones. Aprendemos a no juzgar los caminos de otros. Esos viajes pueden ser cortos o largos, parecidos o distintos, y la reflexión nos lleva a entender que también pueden intercambiarse las historias, que no hay nada definitivo ni estático en el cosmos.

Vemos más. Nos alejamos un poco como lo hacemos en el Google Maps para ver un área mayor, y allí están esas partes que cruzan bosques, oscuros y tenebrosos, pero que al final, con la nueva luz de la salida, dejan un gran aprendizaje imposible de tener de otra forma; o quizá vemos que ya el desierto ha quedado atrás y vienen muchos años de cosecha y hermosos paisajes. ¿Quién o qué determina todo esto? ¿Nuestras elecciones conscientes o inconscientes? ¿La suerte? ¿Un anciano barba blanca sentado en alguna nube muerto del aburrimiento? Eso quizá es lo menos importante.

Por todos lados brota una idea: Lo valioso es recorrer el camino propio con los ojos y el corazón abierto. Será quizá por mi naturaleza científica que veo un denominador común en todos estos caminos que voy conociendo y experimentando: La física cuántica. La concepción mecanicista del mundo se ha venido rompiendo para dar nacimiento a un paradigma holístico, natural, integrador, unicista, basado en el respeto, el equilibrio y la intuición. Son muchas las ideas que este nuevo paradigma impulsa, y la física cuántica (que forma parte de él) puede darle una explicación a un montón de experiencias espirituales cuyas historias parecieran producto de la imaginación. He allí una justificación a la visión que impulsa el proyecto Caminos Cuánticos, del cual este Blog es la herramienta principal para compartir mis experiencias.

Para finalizar, quiero compartir algunos puntos comparativos entre religión y espiritualidad que pertenece a un material de estudio compilado por el grupo de la Enseñanza de María, una de las experiencias de canalización más importantes y comprometidas de Venezuela, del cuál hablaré con más detalle en un futuro próximo:

Todos los caminos conducen a Dios y a cada ser humano le corresponde, en su realidad existencial, una forma particular de aproximarse al Absoluto, de acuerdo con su evolución espiritual. En función de nuestro plan de vida, nos hemos establecido diferentes rumbos a seguir en el sendero espiritual, diferentes caminos que desde sus particulares principios y características podrían llevarnos al desarrollo de nuestra conciencia en su elevación hacia nuestra Esencia Divina. Algunos son más y otros son menos diferentes al Conocimiento espiritual al que estamos incursionando, pero siempre vamos a considerar que todos son válidos aunque no compartamos sus principios y sus formas.

Comparaciones entre el Conocimiento Espiritual (CE) y la Religión (R):

  • CE: Dios está dentro de nosotros, en nuestras células. Somos seres de Esencia Divina.
  • R: Dios está fuera de nosotros y como ser supremo, creador, omnipotente y omnipresente.
  • CE: Nuestro destino es nuestro
  • R: De Dios depende nuestro destino
  • CE: Reflexiona sobre los dogmas y creencias
  • R: Se fundamente en dogmas y creencias preestablecidas
  • CE: No existe el bien y el mal, sólo la experiencia, base del conocimiento a sí mismo
  • R: Existe el bien y el mal y se limita el conocimiento de sí mismo
  • CE: La verdad es interna, individual, particular
  • R: La verdad es externa, única, inmutable, estática
  • CE: Busca el equilibrio
  • R: Busca la perfección
  • CE: La libertad viene dada por el cambio interno, por la elevación de los niveles de conciencia
  • R: La libertad es condicionada por los dogmas, es aparente
  • CE: El trabajo interno se basa en la aplicación del conocimiento, en la práctica constante
  • R: El trabajo interno es devocional y poco práctico

Findalmente ¿Religión o espiritualidad? Pues, mejor llamémoles Caminos Cuánticos. Entonces ¿Los seguimos recorriendo juntos?