Las galletas de la Pitonisa

Amparo Bretaña (2012)
Amparo Bretaña (2012)

Amparo Bretaña (2012)

 

“Cuéntame ¿Cómo te ha ido?”

Así comienza Amparo su terapia. Solemos hablar de todo, literalmente. Aunque sólo estamos ella y yo en su consultorio, a medida que la conversación avanza van interviniendo guías de otras dimensiones para dejar algunos mensajes importantes, aclarando la razón de las vivencias o afinando los detalles del aprendizaje. Luego de profundizar en las implicaciones emocionales, psicológicas y energéticas de lo que he estado viviendo, me pide que me acueste en la camilla.

Me quito los zapatos, recuesto mi cabeza y ella rocía un spray sobre mis pies. “Es para el camino de vida”, dice mientras los masajea. Me emociono un poco. Coloca una venda en los ojos y sobre ella una almohadilla un poco más pesada con granitos de algo para evitar que entre luz. Una fragancia de clavito, guayabita, romero o qué sé yo, me invita a prestarle atención a la calma y al instante. Me emociono más. Coloca gotas de esencias florales debajo de mi lengua y me pide que respire lentamente. Va relajando con su inducción cada parte de mi cuerpo y en esa misma medida voy despegando. Va iniciando mi viaje en el tiempo y en las dimensiones.

Varias veces he sellado ese pasaporte gracias a su amor y su guía. Sin ella, yo no hubiera entendido nada. No estuviera escribiendo esto ni hubiera hecho estas imágenes. Menos aún dictara yo taller alguno. Simplemente, no hubiera podido ser capaz de entender. Ella caminó conmigo las sendas de la pura energía y entrelazó esos mundos con este de naturaleza material para darle sentido a todo. Supo comprender mi locura, mis miserias, mis temores, mis debilidades, mis frustraciones y mi ego, dándole forma a la mejor versión de mi. Ella cambió mi historia personal y me dio un lápiz y un papel para que siguiera escribiéndola a diario y conscientemente.

Antes de Amparo, en mi mundo de espagueti coexistían egipcios y extraterrestres con Jesús y el chamán Don Juan; niños índigo, canalizadores de muertos, brujos y científicos cuánticos; periodistas, diseñadores, fotógrafos y mercadólogos; ángeles, yoguis, cabalistas, historiadores, atlantes, religiosos, sabios, místicos, tarotistas y taoístas, sin mucho asidero, pero allí estaban, como en el foyer de un teatro esperando la función. Hoy, gracias a ella, la obra va en pleno. No sólo el asidero se ha establecido con fuerte raíz, sino que se ha ampliado la comprensión intelectual más allá de la lógica racional, creando hipervínculos infinitos en el todo. Además, pude conectar con mi intuición.

Mi amor y mi agradecimiento es y será infinito por esta gran maestra, aunque sea capaz de lanzarme lo que tenga en la mano si escucha que le llamo de esta forma. Ella prefiere el término “guía” y explica que los maestros encarnados no existen, que los maestros están allá arriba.

Amparo Bretaña es terapeuta, vidente, canalizadora y experta en regresiones. Se formó con Brian Weiss, el escritor de “Muchas vidas, muchos sabios” y luego trabajó con él en Miami. También estudió con Pedro López Clemente el creador de los sistemas de aromaterapia Las Flores del Alba, Las Damas Áureas y las Rosas de Percival. Estudió además con la gente de Drúnvalo Melchizedek en México y formó parte del equipo de la Enseñanza de María en Caracas. Esta fue una experiencia de canalización muy importante en la cual el espíritu de quien hace dos mil años fue madre de Jesús de Nazareth transmitió una serie de conocimientos espirituales a un grupo de personas para que fuera grabado, organizado y distribuido en libros, talleres, conferencias y más. Así lo ha cumplido por casi 30 años, siendo Amparo una de las multiplicadoras que se mantienen aún brindando esa fundamental información.

Muchas veces he comentado en mis talleres que ella es la Pitonisa. Que todas las personas que se acercan al despertar de conciencia o que ya han sido desconectados de la Matrix, deberían ir a conocerla como lo hizo Neo con Morfeo. La metáfora va más allá de la mera guiatura de elegidos o despertantes. Esa escena en que la dama hornea galletas y que luego le da al todavía dudoso Mr. Anderson la describe a la perfección, porque su cocina es fantástica y también te hace sentir mejor.

Las regresiones que realiza son impresionantes, ya que por ser vidente, puede ver lo que estás reviviendo de esa vida pasada. Algunas veces, esa es la única forma de entender la misión de vida, internalizando las vueltas de vidas anteriores, los asuntos pendientes, y asumiendo el propio camino en las condiciones actuales hacia la felicidad.

Ella nos llevó a mi esposa Patricia y a mi a Agua Clara, cerca de Urumaco, en Coro, y vivimos intensamente en pocos días un verdadero viaje de poder en el que hubo profunda sanación y transformación: Aguas termales, minas de cuarzo, avistamientos ovni, meditación, rituales mágicos, amistades que resultaron ser reencuentros de otras vidas en esos ríos y paisajes que parecen de otro planeta.

Muchas, muchas, muchas historias multidimensionales conectan con Amparo como un gran nodo de una Internet cósmica. Son infinitos relatos de poder, cuentos sin final, líneas de tiempo que de vida en vida van tejiendo camino, trama y urdimbre.

 

Texto e imagen: Leonardo Azarak

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En este retrato hay una sola persona. No, no estás viendo doble ni son morochos. Si quieres conocer más acerca de esta obra fotográfica o del concepto de dobles, haz click, respectivamente.

Esta publicación es la sexta entrega de un proyecto que estoy llevando a cabo durante todo el 2016. La idea es publicar una semblanza semanal conformada por un retrato y un texto. El proyecto #MultidimensionalidadVenezolanaUnRetratoALaSemana pretende brindar una mirada llana sobre personas cuya realidad trasciende las fronteras de la materia y se hace mágica. Existen patrones comunes en una miríada de experiencias aparentemente disconexas, personas que no se conocen, pero que en verdad están profundamente vinculadas más allá de lo personal.

Quizá te interese saber más acerca de los talleres vivenciales  #CaminosCuánticos: “Activando tu Doble Energético”, que vengo realizando a lo largo del 2014, 2015 y 2016. Aquí puedes tener la experiencia de sanación y toma de conciencia necesaria para reconocer y comunicarte con ese doble cuántico que tú también tienes. Hemos estado compartiendo un montón de conocimiento vivencial a través de terapias, técnicas y ejercicios, gracias a lo vivido con esta obra fotográfica.

Déjame tu comentario en el blog. De verdad, me encantaría saber tu opinión. Puedes compartir o repostear citando la fuente.

Gracias de antemano.

 

Sanadora y maestra: Dos seres, un cuerpo

Kaina Santiago y Kashira (2012)
Kaina Santiago y Kashira (2012)

Kaina Santiago y Kashira (2012)

Kaina Santiago es la sanadora. Se cubre la cabeza con una tela morada. Dispone cerca de ella un vaso de agua para cuando regrese. Se persigna, entregándose a Dios Todopoderoso, y luego invoca a varios maestros. Solicita que la Maestra Kashira entre en su espacio. Al cabo de unos minutos se ha ido y es Kashira quien lo habita. Emite varios chasquidos guturales y hace mudras con sus manos, como ajustándose en el cuerpo. Pide que le abran sus ojitos. Sonríe y saluda: “Buena luna”.

Así comienza el viaje en la nave de la India, como ella se refiere a sí misma y a su experiencia. Y así mismo se siente: Como un viaje energético, la alineación con un cuerpo de luz interdimensional muy potente. Se trata de una maestra espiritual que viene de la dimensión 33ava y se encuentra cumpliendo una misión importante en el planeta. Juntas, Kaina y Kashira, sanadora y maestra, han cumplido muchas tareas para la elevación de la frecuencia planetaria y el despertar de la conciencia en Venezuela, Perú, México, España y Argentina. Su enseñanza es fundamental en los tiempos que vivimos.

“¿Por qué la raza humana?” Pregunta Kashira. “¿Por qué el sol, la luna? ¿Por qué los colores?”. Mi pequeña mente suele sentirse atrapada. Casi nunca sé hacia dónde va con sus preguntas.

“¿Qué sucedería si el padre sol se fuera a otro planeta? Existen muchos planetas, no sólo éste. Aquí, el padre sol se deja ver, se deja sentir. Ustedes, como raza humana, tienen ese gran poder, esa energía directa. Nosotros somos de otra raza. Estamos en otra dimensión. Cuando lo necesitamos, tenemos que invocarlo. Si él considera que merecemos su presencia, él se nos muestra”. La Maestra Kashira insiste en que tenemos que aprender a relacionarnos con el sol. Nos invita a que sintamos su amor y agradezcamos siempre su presencia. “Acá ustedes lo tienen y lo ignoran.”

Ella cuenta que vivió encarnada en la tierra en los tiempos de la Atlántida. El hecho de que ese continente haya desaparecido, no quiere decir que no exista su raza, aclara. La raza atlante vive en otra dimensión, con sabiduría. “¿Qué sucedió? Nosotros pasamos a dimensiones, cuerpos energéticos, cuerpos internos, cuerpos de luz, sólo que la materia también pasó. El atlante estaba trabajando con el Universo, la manera de trabajar con el Universo es a través del color y a través de los sonidos, a través de Padre Sol y de Madre Luna.”

La humanidad actualmente valora más lo material, más lo de afuera que lo de adentro. Aunque tenemos libre albedrío, lo usamos para ir en contra de nosotros mismos, del templo que es nuestro cuerpo. Si supiéramos cómo amarlo, no existirían las enfermedades y el planeta entero no estuviera en la situación actual. El materialismo hizo que la tierra colapsara en otras oportunidades y lo está haciendo nuevamente. Kashira intenta evitarlo con su misión.

Primero debemos reconectarnos con la energía solar. “El nuevo sol no les pertenece a ustedes. Ya este material físico no aguanta esa energía de ese Padre acá”, dice señalando primero a nuestro cuerpo y luego al cielo. “¿Qué es lo que se está necesitando? Que la raza humana comience a curarse a través del Padre Sol y del color.” Kashira nos sugiere recibir conscientemente esos nuevos códigos de luz bebiendo agua solarizada y exponiéndonos conscientemente a los rayos de sol unos minutos al amanecer y otros minutos al atardecer. Eso ayuda a que nuestro cuerpo resista las energías solares y lunares y se adapte a los nuevos tiempos. Los niños, dice ella, ya vienen adaptados a la nueva frecuencia del sol. Por eso la gran diferencia entre ellos y nosotros.

En su filosofía, los defectos humanos son maestros que nos enseñan lo que debemos cambiar. Pertenecen sólo a la vida encarnada en este planeta. La mentira, la avaricia, el odio, el ego, los celos, el miedo, más allá de ser rechazados u ocultados, deben ser reconocidos y honrados como guías, con humildad, ya que son referencias o señales en el camino humano de purificación de las almas. Al integrarlos, dejan de dirigir nuestra vida, y no interfieren más en la comunicación con el maestro interno.

“Ahora, ¿Por qué el Maestro del Color? Él necesita urgentemente que ustedes en la tierra lo invoquen, porque ustedes perdieron la capa de ozono completamente ¿Lo han entendido? El Maestro del Color transmutará ese rayo, esa energía del Padre.” Trabajando con los colores, dice la India, la luz solar nos sanará, nos armonizará, activará códigos nuevos en nuestro ADN. Es importante hacer esto, además, para evitar que nos afecten negativamente los cambios atmosféricos, las tormentas solares, la nueva realidad geomagnética y más. Esa es una importante enseñanza atlante en este momento histórico.

Kashira hace un triángulo con sus manos, y nos muestra la importancia de la unidad en nuestro corazón. A través de la meditación, nos invita a que conectemos con las energías masculina y femenina, del padre sol y de la madre tierra, y a vivir con ese amor consciente de ser hijos de la creación. Desde allí, se logra la transmutación, la sanación del cuerpo físico. Toda enfermedad son situaciones emocionales, dice. Trabajando con  la luz del sol, la energía de la luna y de la madre tierra, a través de los colores, armonizándonos con el Padre Universal y la Madre Universal, estamos sanando a nuestros padre y madre físicos a través de nosotros, curando cualquier enfermedad.

Luego de varias horas de enseñanza sobre éste y otra infinidad de temas, la maestra se despide. Un amor profundo, antiguo, que atraviesa muchas dimensiones y tiempos, aromatiza el ambiente. Como una madre, nos cubre con una manta de alegría y misterio. No hay diferencias entre individuo, emociones, objetos y paisaje, porque toda la conciencia se ha fundido en una altísima vibración. Kashira bendice al Iluminado, a Dios, y recuerda que ella no es nada sin él. Pide bendiciones para los hijos de Kaina, su prenda, su vehículo en esta dimensión. Luego se va.

En un par de minutos, Kaina ha regresado. Está muy cansada. Pide agua, aún con los ojos cerrados. “Dios le pague”, agradece mientras bebe, quitándose la pañoleta y batiéndose aire, soltándose del inmenso calor.

 

Texto e imagen: Leonardo Azarak

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En este retrato hay una sola persona. No, no estás viendo doble ni son morochos. Si quieres conocer más acerca de esta obra fotográfica o del concepto de dobles, haz click, respectivamente.

Esta publicación es la quinta entrega de un proyecto que estoy llevando a cabo durante todo el 2016. La idea es publicar una semblanza semanal conformada por un retrato y un texto. El proyecto #MultidimensionalidadVenezolanaUnRetratoALaSemana pretende brindar una mirada llana sobre personas cuya realidad trasciende las fronteras de la materia y se hace mágica. Existen patrones comunes en una miríada de experiencias aparentemente disconexas, personas que no se conocen, pero que en verdad están profundamente vinculadas más allá de lo personal.

Quizá te interese saber más acerca de los talleres vivenciales  #CaminosCuánticos: “Activando tu Doble Energético”, que vengo realizando a lo largo del 2014, 2015 y 2016. Aquí puedes tener la experiencia de sanación y toma de conciencia necesaria para reconocer y comunicarte con ese doble cuántico que tú también tienes. Hemos estado compartiendo un montón de conocimiento vivencial a través de terapias, técnicas y ejercicios, gracias a lo vivido con esta obra fotográfica.

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Gracias de antemano.